Acné y dieta

 In Dermatología

La relación entre el  acné y la dieta ha sido un tema controvertido durante años. Frente a la pregunta de los pacientes: “¿Hay algún alimento que deba evitar o que empeore mi acné?”, la  mayoría de los dermatólogos respondían: “No hay ninguna relación entre acné y dieta”. Sin embargo, la cultura popular señalaba algunos “culpables”, e infinidad de personas habían comprobado en carne propia que sí existía una relación. ¿ A qué se debe, pues, esta incongruencia?

En Medicina las opiniones se basan en  los estudios científicos y en la experiencia. Cuanto más riguroso es un trabajo en su metodología, número de pacientes, tratamientos utilizados y respuesta a los mismos, evolución de la enfermedad y muchos otros parámetros, más se tienen en cuenta  las publicaciones de un tema determinado… que luego se contrastan con la propia experiencia.

La controversia del tema “acné y dieta” surge en los años 70 del pasado siglo, con la publicación de dos trabajos científicos que hoy en día, a la luz de la mayor rigurosidad para la publicación en  revistas especializadas, parecen muy simples e incompletos: escaso número de pacientes,  fallos en la metodología y  en las conclusiones… Sin embargo, calaron hondo. De algún modo quedó “demostrado” que el acné y la dieta no estaban  relacionados en modo alguno. Y durante los siguientes 30 años el debate quedó en el olvido: ni especial interés  por la comunidad médica ni publicaciones de importancia que revisaran esta postura, de modo que  la opinión “acné no se relaciona con la dieta” se fue consolidando entre los dermatólogos.

Hay que esperar hasta el año 2005 donde el interés por esta cuestión reaparece con fuerza, de la mano de dos investigadores, el Dr Cordain y el Dr Danby.  Durante estos últimos 9 años hemos visto crecer el número de publicaciones, cada vez con estudios más meticulosos y completos que han acabado reconociendo que sí existe una relación entre el acné y la dieta.

Para entender cuáles son estos alimentos, hay que dar primero un breve repaso a las causas del acné.

¿Por qué se produce el acné?

El acné es una enfermedad producida por varios factores que actúan a la vez en el folículo sebáceo.  Cada glándula sebácea es como un pequeño recipiente que descarga y vacía sus productos en la piel mediante un “desagüe” – tal como un cuello de botella. Lo primero que ocurre en el acné es que este desagüe se emboza: la glándula no puede evacuar sus productos al exterior y se hincha, y eso es lo que vemos en la piel como “punto negro” o “punto blanco”.  Al  mismo tiempo que la glándula se emboza hay,  para más inri,  un aumento en la producción de sebo, y esto es así por acción de las hormonas sexuales que favorecen que la piel se vuelva más grasosa. Que la glándula esté a rebosar y embozada sólo puede favorecer la colonización bacteriana, que intensifica  la inflamación de toda la zona. Ahora no sólo hay puntos negros: también “granos” más o menos profundos, rojos e inflamados: el acné plenamente desarrollado.

Por lo tanto, el primer evento en esta cascada de acontecimientos en la glándula sebácea es el taponamiento del cuello de botella que no permite la salida al exterior del sebo. ¿Y por qué se produce? Porque las células que tapizan este cuello de botella se vuelven más gordas y se multiplican en mayor medida, tal como si fuera un «callo».

Con este pequeño repaso ahora sí podemos hablar de los alimentos que actúan en la agravación del acné y cómo lo hacen.

¿Qué alimentos agravan el acné?

Alimentos que ayudan a “embozar” la glándula:  los dulces,  pasteles, pastas, exceso de harinas blancas,  cereales azucarados, arroz blanco,  galletas, bebidas y refrescos azucarados… Todos estos alimentos son hidratos de carbono  de “alto índice glucémico”, o sea, capaces de transformarse en azúcar de forma rápida. Y todos ellos contribuyen a que se produzca un “callo” en el cuello de botella de la glándula.  En cambio, los hidratos de carbono de “bajo índice glucémico” como las verduras o las frutas no producen este efecto. 

Alimentos que contribuyen a la mayor producción de sebo y a la inflamación:  productos lácteos, como leche, quesos, helados  y postres lácteos (que además llevan el añadido de azúcar) y que son consumidos en exceso.

El estilo de alimentación” occidental” promueve justamente el consumo de grandes cantidades tanto de productos lácteos como de  hidratos de carbono de alto índice glucémico, harinas refinadas y  alimentos procesados e industrializados.  La dieta occidental  se asocia con un incremento en la aparición y severidad del acné, como lo prueban numerosos estudios de poblaciones que carecían de acné mientras  consumían alimentos tradicionales (por ejemplo, los esquimales) pero que han observado un aumento importantísimo del acné al pasarse al tipo de alimentación occidental. 

La comida moderna cambió mucho con respecto a la de hace 100 años atrás:  el pan y el arroz  son refinados y no integrales, la producción lechera es industrial e intensiva, muy lejos de la leche de campo de nuestros abuelos. El consumo de azúcar es elevadísimo, por la incorporación de la misma a todo tipo de productos de uso diario. ¿Desayuno? Un tazón de leche con cacao azucarado, o bien con cereales azucarados. ¿Postre? Natillas, flanes, helados… Muchos adolescentes no comen suficiente fruta y verdura…

Es difícil introducir cambios alimentarios en el adolescente si desde su infancia ha estado comiendo de una forma determinada. Quizá por ello la mejor prevención del acné es acostumbrar a los niños desde bien pequeños a comer lo más sano posible. De esta forma habrán incorporado y hecho suyo los mejores preceptos nutricionales para prevenir no sólo el acné sino muchas otras enfermedades.



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Showing 3 comments
  • María González
    Responder

    Gracias por este estupendo post, hay otros artículos en internet pero utilizan términos demasiado «científicos» que nos impiden a las personas que no tenemos los suficientes conocimientos de medicina, comprenderlos adecuadamente.
    Estoy especialmente interesada en este tema y por eso lo he elegido para realizar mi proyecto de investigación del Bachillerato de Excelencia.
    ¿Puedes pasarme links , no importa que sean en inglés, a más información de experimentos o estudios científicos que demuestren que efectivamente, como muchos creemos, la dieta tiene una relación directa con el acné? Y más concretamente, trabajos que analicen cómo la dieta de Okinawa afecta directamente al los bajos índices de acné en su población.
    Lo utilizaré como referencia en el proyecto junto a este blog.
    Gracias de nuevo.

    • Cristina Zemba
      Responder

      Hola, María. Te mando la biblio y la info por correo electrónico. me alegro que te haga gustado. En los artículos siempre intento «traducir» la ciencia al lenguaje coloquial. Las bases de los artículos son siempre científicas pero escritas para un público no especializado resultan aburridas o incomprensibles. celebro tu entusiasmo. Un saludo cordial

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  • […] dermatológica frecuente. Se analizaron las causas que lo promueven y la importancia de la dieta (link) y los últimos estudios científicos sobre este tema. Con respecto al tratamiento se estudiaron las […]

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