¡Tengo verrugas!

 In Dermatología

En Dermatología, cuando hablamos de verrugas, hacemos referencia a una infección cutánea producida por el virus del papiloma humano y que puede ser transmitida de persona a persona. Sin embargo, a nivel popular, se llama “verruga” a cualquier protuberancia carnosa, dura o blanda, que aparece en la piel. Es importante aprender a distinguirlas porque de lo contrario podemos correr a la farmacia a buscar un “antiverrugas” , que está diseñado para tratar a las verrugas verdaderas , y no conseguiremos el resultado buscado, todo lo más, inflamar una lesión que no está diseñada para ese tratamiento.  Por eso, ante la presencia de “verrugas” lo importante es un diagnóstico correcto. Esta breve reseña es para dar algunas claves que puedan resultarte útiles, aunque siempre es mejor consultarlo con tu médico.

¿Qué “verrugas” son mis “verrugas”?

Entre la jungla de las verrugas que no son verrugas tenemos a varios candidatos que se observan con mucha frecuencia:

1-      Fibromas blandos: también llamados fibromas péndulos, acrocordones y pólipos fibroepiteliales.  Son pequeños crecimientos carnosos pediculados, de color carne o más oscuros que aparecen en los pliegues, o sea, zonas donde hay roce piel con piel: axilas, ingles, cuello, párpados y debajo de las mamas. Suele haber más de uno en líneas generales, a veces muchos.  Son lesiones benignas que no tienen peligro alguno aunque resultan antiestéticas y molestas. No son infecciosas o transmisibles, aunque a veces hay una cierta predisposición familiar a padecerlas.  Están formadas por un saliente carnoso cuyo interior tiene un pequeño vaso sanguíneo que lo alimenta.  Son muy comunes en el embarazo y cuando hay exceso de peso.  La acción que puedan tener cadenas y collares no es otra que la del roce, aunque hay personas que no utilizan estos adornos y sin embargo también los tienen.  Lo verdaderamente importante es que en estos casos nunca se deben utilizar los “antiverrugas” clásicos:  no conseguirán eliminarlos y en cambio producirán una gran inflamación.  Hay muchas formas de tratarlos aunque las más comunes son la crioterapia, el bisturí eléctrico y el laser.

2-      Queratosis seborreicas:  son formaciones benignas y extremadamente frecuentes,  sobre todo a partir de los 30-40 años y que van aumentando con la edad. Pueden aparecer  casi en cualquier lugar del cuerpo, aunque son mucho más comunes en cara, cuero cabelludo, espalda y pecho.  Son de color marrón claro u oscuro. Si bien tienen una naturaleza benigna y no evolucionan hacia el cáncer de piel es conveniente hacerlas examinar para que no sean confundidas con otras cosas.  Lo suyo es que vayan saliendo más a medida que pasan los años, pero la aparición súbita, sin presencia anterior, de muchas a la vez  pueden estar revelando un problema digestivo subyacente y hay que consultarlo con el médico si este es el caso.  Aquí tampoco son adecuados los antiverrugas y el tratamiento habitual suele ser la crioterapia o el bisturí eléctrico.

3-      Lunares:  en términos médicos se denominan “nevus”.  Hay muchas variedades y diagnósticos. A nivel popular se llama “verruga” a los lunares que sobresalen y que pueden tener un aspecto “verrugoso”. Pero una vez más, no son víricos ni verrugas verdaderas.  Aunque veas al nevus como algo saliente hay que saber que crece tanto hacia arriba como hacia abajo. Dicho de otro modo: tiene “raíces”.  Por lo tanto en estos casos según el tamaño y localización los mejores tratamientos son el bisturí eléctrico, el laser  y la cirugía. Vale la pena saberlo porque muchas veces  uno viene a “quemarse una verruga” y en realidad el tratamiento puede necesitar unos puntos. La importancia de los nevus o lunares es que algunos tipos pueden ser potencialmente peligrosos y lo mejor es que los vea un dermatólogo.

4-      Verruga vírica:  el agregado de la palabra “vírica” es para hacerlo más comprensible al  lector, ya que los dermatólogos cuando hablamos de “verrugas” siempre nos referimos a ellas.  Como comentábamos al principio la verruga verdadera es una infección producida por el virus del papiloma, capaz de contagiarse. Existen diversas variedades según la localización:  verrugas vulgares de las manos, verrugas plantares y verrugas planas. También están las verrugas genitales, pero estas han recibido una nota aparte en otro artículo del blog. (Interesados leer “El virus del papiloma humano”).  Las verrugas vulgares, planas y plantares corresponden a los llamados “virus cutáneos”, que son diferentes a los que producen las verrugas genitales.  Las verrugas víricas son frecuentes tanto en niños como en adultos.

El tratamiento de las verrugas  sí permite la utilización de los productos “antiverrugas”, que  contienen ácido salicílico, pero haciendo las siguientes salvedades:

–          No utilizarlos en verrugas planas. Estas suelen aparecer en la cara o manos pero son muy pequeñas y finas  y los antiverrugas clásicos resultan muy fuertes para ellas. En estos casos se recomienda la crioterapia o incluso el bisturí eléctrico.

–          Dentro de las verrugas vulgares de las manos o pies hay dos localizaciones nada fáciles de tratar: las localizadas alrededor o debajo de las uñas. En estos casos la aplicación de productos “fuertes” puede lastimar sin llegar a quitar la verruga

En todos los casos muchas veces son necesarias varias sesiones, especialmente con las verrugas plantares, que crecen “hacia adentro” .

Los tratamientos empleados habitualmente y según la localización son la crioterapia, bisturí eléctrico y láser.  Es interesante señalar que todas las variedades de verrugas víricas, vulgares, planas, plantares y alrededor de las uñas son eficazmente tratables con Homeopatía y/o Microinmunoterapia, algo a tener en cuenta especialmente para los más pequeños que así se ahorran tratamientos molestos o dolorosos.

 

 

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Showing 4 comments
  • Alejandra Menassa
    Responder

    Superinteresante y sencillamente ecplicado. Mil gracias

    • Cristina Zemba
      Responder

      Gracias a ti, Alejandra, por tu interés. Un abrazo

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  • […] cuello y que muchas veces son atribuidas “al roce” – Fibromas blandos o acrocordones: son “verrugas” (ver post sobre las verrugas) y excrecencias que aparecen en cantidad en las mismas localizaciones: […]

  • […] innecesarios. Recordemos que en la piel hay muchas “verrugas” y manchas (ver el artículo ¡Tengo verrugas! en este mismo blog). A veces lo que está inflamado es una queratosis seborreica, lesión […]

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